
Supongo que debido a que mañana tengo examen, toca actualizar xD
Sí, me he fijado en que siempre actualizo el día de antes de los exámenes...Escribir me relaja ^^
Debido a mi recién adquirida filosofía de vida (siento haber nombrado la palabra Tabú por excelencia :P), la inspiración se ha alejado de mi persona bastante. Pero sigo teniendo a mi cerebro privilegiado junto a mi (o dentro de mi, mejor dicho) que por suerte aun funciona...
"En la oscuridad de su cuarto, Lyla contemplaba cada rincón como si no lo hubiera visto antes. Aquellos muebles, aquellos cuadros, aquel armario blanco en el que tantas veces se había escondido jugando con su prima, aquellos espejos en los que se reflejaba cada día, su desordenada mesita, su escritorio a juego con el resto de muebles...Se desprendería de todo. No quería seguir acostandose cada noche y levantarse cada mañana rodeada de lo mismo. Rodeada de aquellas cortinas "rositas" y "verdecitas" y de aquel color verde claro de las paredes. Era hora de cambiar.
Dos meses después, sentada sobre su nueva colcha, miraba a su alrededor. Su renovada habitación era perfecta. Los muebles eran clásicos, y se mezclaban con la forja del cabezal y con los colores morado, beige y verde de las cortinas. La pared estaba pintada de color malva, y sobre su cama una cosa que nunca se atrevería a quitar, su "yo" inocente. A pesar de sentir nostalgia por aquello que habia tenido durante tanto tiempo, le encantaba lo que veía.
Siempre le daban estos "venazos" con respecto a su vida. Cuando algo le aburría, había que cambiarlo. Y eso incluía su forma de tomarse las cosas, su forma de vivir.
Si cambió los muebles hace un par de años...¿Por qué motivo no iba a cambiarlo todo para ser feliz? "
A veces las pequeñas cosas son las que te empujan a seguir adelante.
Renovarse o morir, no?
Muchos besos